domingo, 4 de febrero de 2018

Comentario crítico: El mar, solo la mar


El mar. La mar.
El mar. ¡Solo la mar!. ¡Sólo la mar!


¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?


¿Por qué me desenterraste
del mar?


En sueños, la marejada
me tira del corazón.
Se lo quisiera llevar.


Padre, ¿por qué me trajiste
Acá?


Rafael Alberti. Marinero en tierra.


   1. Estructura
El poema, escrito en verso, está dividido en cinco estrofas que contienen once versos en total. De esas cinco estrofas, la primera, la segunda, la tercera y la quinta tienen dos versos, y la cuarta tres versos. Es decir, el poema tiene una métrica irregular.
La primera estrofa se nos introduce al tema principal y evidente del poema: el mar. Se hace uso de la reiteración, nombrando a la mar tres veces y, seguidamente, añadiendo ‘’¡sólo la mar!’’, donde se puede deducir que es un aspecto fundamental en la vida del poeta.
La segunda estrofa, junto con la tercera, son preguntas retóricas, en las que el autor se cuestiona por qué su padre se lo llevó a la ciudad y lo apartó de la mar, su tierra de nacimiento y lugar que lo hacía feliz. En la quinta estrofa vuelve a cuestionarse lo mismo, esta vez mencionando a su padre.
Finalmente, en la cuarta estrofa el autor enlaza los tres versos con la primera estrofa. En sus sueños las imágenes de esas playas con sus mareas se le aparecen y quieren llevarle de vuelta al lugar al que pertenece.


Los versos del poema poseen rima asonante en el último de cada estrofa. El poema también contiene figuras retóricas como metáforas, anáforas o reiteración. Encontramos metáfora en el quinto verso, ‘’¿por qué me desenterraste del mar?’’, reiteración en los dos primeros versos y anáfora en ¿Por qué me trajiste, padre, a la ciudad? ¿Por qué me desenterraste del mar?’’.


   2. Tema
La nostalgia de Alberti por el mar.


3. Resumen
El poema comienza hablando de la mar. El autor se pregunta por qué lo alejaron de ella, cada vez que sueña aparece en su cabeza, rogando que vuelva. Finalmente, el poema concluye mencionando al padre del Alberti, al que le pregunta, de nuevo, por qué lo apartó de su lugar amado.


4. Comentario crítico
Este poema ha sido escrito por Rafael Alberti, nacido en Cádiz en 1902 y conocido por ser uno de los poetas más representativos de la Generación del 27. El poema pertenece a su obra Marinero en tierra, que fue publicada en 1924. Con esta obra, Alberti fue otorgado con el Premio Nacional de Literatura.


El poeta expresa durante todo el poema ese lazo tan estrecho que tiene con el mar, su lugar de nacimiento y aquel que lo ha visto nacer. Alberti lo escribió después su padre haberlo obligado a marchado a marcharse debido a la Guerra Civil que cernía al país durante esos tiempos. Muchos exiliados se encontraron en su misma situación y pasaron por lo que él pasó.


Dejar tu lugar de origen después de haber vivido allí durante al menos los primeros años de tu vida, el lugar que te ha visto crecer, puede afectar a una persona a gran escala. De pequeños, estrechamos lazos muy fuertes con aquello que nos rodea y nos hace felices, incluso con una ciudad, o un parque, o el mar, en este caso. Los que no hemos pasado por esa situación encontramos difícil entenderla, pero podemos imaginar el vacío que puede sentir una persona al abandonar su tierra natal.


El poema deja constancia de este tema de una forma muy sutil, trata el sentimiento de vacío que podría ocurrirle a cualquiera, y como, apoyándose en la segunda, tercera y quinta estrofas, los padres deben tomar decisiones dolorosas para que sus hijos sean felices y encuentren la plenitud en sus vidas.

domingo, 28 de enero de 2018

MEDIODÍA - Generación del 27


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En esta tarea, nos hemos metido de lleno en la Generación del 27. Hemos realizado una revista que incluye una antología de textos de los poetas y las poetisas de la Generación. También he elaborado un ensayo, realizando una comparación entre las diferencias que he encontrado entre la poesía escrita por hombres y la escrita por mujeres.



lunes, 4 de diciembre de 2017

Comentario crítico: A José María Palacio

A JOSÉ MARÍA PALACIO
Antonio Machado

Palacio, buen amigo, 
¿está la primavera 
vistiendo ya las ramas de los chopos 
del río y los caminos? En la estepa 
del alto Duero, Primavera tarda, 
¡pero es tan bella y dulce cuando llega!...
¿Tienen los viejos olmos 
algunas hojas nuevas?
Aún las acacias estarán desnudas 
y nevados los montes de las sierras.
¡Oh mole del Moncayo blanca y rosa, 
allá, en el cielo de Aragón, tan bella!
¿Hay zarzas florecidas 
entré las grises peñas, 
y blancas margaritas 
entre la fina hierba?
Por esos campanarios 
ya habrán ido llegando las cigüeñas.
Habrá trigales verdes, 
y mulas pardas en las sementeras, 
y labriegos que siembran los tardíos 
con las lluvias de abril. Ya las abejas 
libarán del tomillo y el romero.
¿Hay ciruelos en flor? ¿Quedan violetas?
Furtivos cazadores, los reclamos 
de la perdiz bajo las capas luengas, 
no faltarán. Palacio, buen amigo,
¿tienen ya ruiseñores las riberas?
Con los primeros lirios 
y las primeras rosas de las huertas, 
en una tarde azul, sube al Espino, 
al alto Espino donde está su tierra...

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Estructura del poema

Podemos dividir el poema en su estructura interna y externa.

La estructura interna consta de dos partes principales; la primera abarca los versos uno hasta el verso veintiocho. En ellos el poeta describe los efectos de la primavera en el paisaje castellano. La segunda parte abarca los versos veintinueve a treinta y dos, en los que el poeta pide a su amigo que visite la tumba de su fallecida esposa, Leonor.

En cuanto a estructura externa, el poema posee treinta y dos versos endecasílabos y heptasílabos, que están distribuidos en once estrofas de seis, dos, dos, dos, cuatro, dos, cinco, uno, tres, uno y cuarto versos respectivamente. Hay rima asonante en los versos pares, quedando los impares libres. Esto se llama silva arromanzada.
Empieza el poema con un apóstrofe: ‘’Palacio, buen amigo’’. Este es el destinatario al que es dirigido el poema. Vuelve a aparecer en el verso veintisiete, en el que se comprende su intención literaria, es decir, en el poema.

En la primera parte del poema el autor describe los efectos de la primavera en el paisaje de Soria; va describiendo lo que es y será la primavera de la ciudad. Se apoya en recursos que aportan relieve literario a la lengua del poema, como la personificación de la primavera: ‘’¿Está la primavera, Vistiendo ya las ramas de los chopos?’’.
En la segunda parte encontramos elementos que describen el paisaje. Por ejemplo, “primeros lirios” y “primeras rosas”. Encontramos dos adjetivos calificativos que nos muestran el estilo seco que posee el final del poema.

Se usa la aliteración del sonido ‘s’ con el que se intenta transmitir el sonido de la primavera. En cuanto al nivel morfosintáctico, encontramos sustantivos del campo semántico de la naturaleza, en concreto de la primavera: lirios, trigales, rosas… También encontramos adjetivos, la mayoría colores, que se usan para describir el paisaje de Soria. Los verbos están en presente y futuro, lo que significa que la primavera está llegando.

Tema del poema:

La fe inalcanzable en el renacer de la amada del poeta.

Resumen del poema:

El poeta comienza el poema preguntando a su amigo sobre la primavera, por sus olmos, sierras y praderas. Según finaliza el poema, llega la intención del autor: pedir a su amigo que visite el cementerio en su lugar. Mediante descripciones de elementos concretos del paisaje, el autor consigue transmitir el estado de ánimo y los sentimientos.  

Comentario crítico:

El poema está incluido en el poemario Campos de Castilla, publicado en 1912 y 1917, escrito por Antonio Machado. Machado, nacido en Sevilla, fue unos de los grandes poetas de la Generación del 98. De ella podemos destacar dos aspectos que ayudarán a la comprensión del poema: la visión emotiva de las tierras castellanas y la aparición de ciertos elementos biográficos que dan hermetismo a la interpretación de varios poemas.

En esta serie de poemas, Machado habla de la muerte de su esposa, Leonor Izquierdo. Por ese tiempo, el autor ya no vivía en Castilla, y el poema nos muestra como siente esa añoranza por algo que ya no puede vivir: ni en la ciudad de Castilla ni con su esposa, a quien relaciona con la primavera soriana. Se alude a Leonor mediante el uso de pronombres personales durante toda la serie de poemas, e incluso por su nombre propio en alguna ocasión. En A José María Palacio, Machado escribe una carta a un buen amigo suyo, preguntándole por cómo está la primavera, esa época que evoca con tristeza. Destacan los dos últimos versos, en los que se hace referencia a un lugar, el cementerio de Soria, El Espino, donde suponemos que Leonor está enterrada.

El poeta describe el paisaje por medio de preguntas a su amigo. Usa la figura del amigo como pretexto para rememorar las tierras que ahora echa de menos, la ausencia del lugar que ama. Encontramos la intención real del texto al final, donde el poeta pide a su amigo que suba al cementerio por él. El poeta manifiesta el dolor que siente ante la pérdida, mencionado por medio de la tierra. Conseguimos conocerlo a fondo gracias a esta doble figura.

Podemos decir que las dos partes principales del poema son complementarias: la primavera soriana cubre con su vitalidad y alegría el recuerdo de la amada desaparecida, que a su vez enlaza esa tierra con su presencia.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Antonio Machado

En esta tarea, Raquel y yo hemos recopilado en un tablero hecho en PADLET imágenes, poemas y documentales que narran la vida del reconocido autor Antonio Machado.

Hecho con Padlet

domingo, 29 de octubre de 2017

jueves, 26 de octubre de 2017

CENTRAL SHOWS: Canal temático sobre series

¡Bienvenidos a nuestro canal sobre series! Raquel García y yo hemos decidido abrirlo para la tarea voluntaria del curso; un canal temático sobre lo que quisiéramos. En nuestro caso, el tema escogido han sido las series de televisión, una de nuestras mayores pasiones.

Aquí tenéis el primer vídeo, en el que hacemos una presentación y también el tag de las series, que podéis encontrar este enlace (hemos escogido las preguntas que más nos gustaban, no todas).




''El árbol de la ciencia'', Pío Baroja, comentario de un fragmento

PÍO BAROJA.

EL ÁRBOL DE LA CIENCIA, FRAGMENTO:

—Es difícil. ¿Y como plan filosófico? ¿Sigues en tus buceamientos? —Sí. Yo busco una filosofía que sea primeramente una cosmogonía, una hipótesis racional de la formación del mundo; después, una explicación biológica del origen de la vida y del hombre. —Dudo mucho que la encuentres. Tú quieres una síntesis que complete la cosmología y la biología; una explicación del Universo físico y moral. ¿No es eso? —Sí. —¿Y en dónde has ido a buscar esa síntesis? —Pues en Kant, y en Schopenhauer sobre todo.
—Mal camino —repuso Iturrioz—; lee a los ingleses; la ciencia en ellos va envuelta en sentido práctico. No leas esos metafísicos alemanes; su filosofía es como un alcohol que emborracha y no alimenta. ¿Conoces el Leviathan de Hobbes? Yo te lo prestaré si quieres. —No; ¿para qué? Después de leer a Kant y a Schopenhauer, esos filósofos franceses e ingleses dan la impresión de carros pesados, que marchan chirriando y levantando polvo. —Sí, quizá sean menos ágiles de pensamiento que los alemanes; pero en cambio no te alejan de la vida. —¿Y qué? —replicó Andrés—. Uno tiene la angustia, la desesperación de no saber qué hacer con la vida, de no tener un plan, de encontrarse perdido, sin brújula, sin luz a donde dirigirse. ¿Qué se hace con la vida?. ¿Qué dirección se le da? Si la vida fuera tan fuerte que le arrastrara a uno, el pensar sería una maravilla, algo como para el caminante detenerse y sentarse a la sombra de un árbol, algo como penetrar en un oasis de paz; pero la vida es estúpida, sin emociones, sin accidentes, al menos aquí, y creo que en todas partes, y el pensamiento se llena de terrores como compensación a la esterilidad emocional de la existencia. —Estás perdido —murmuró Iturrioz—. Ese intelectualismo no te puede llevar a nada bueno.
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Resumen del texto:
Andrés Hurtado e Iturrioz charlan sobre sus preferencias filosóficas: mientras que Iturrioz prefiere el vitalismo de los filósofos franceses y ingleses, Andrés opta por la visión de la ciencia y la verdad de los alemanes. Argumenta dejando ver su pesimista visión de la vida y la existencia humana, defendiendo el conocimiento como único vital.

Tema del texto: 
La pesimista visión de Andrés Hurtado ante la vida y la existencia.

Estructura del texto:
El texto es un fragmento de una conversación entre Andrés Hurtado y su tío Iturrioz que se encuentra en la cuarta parte de la obra: El árbol de la ciencia. Ambos conversan sobre los filósofos preferidos por Iturrioz, los franceses e ingleses, y los de Andrés Hurtado, alemanes, que se acercan más a su forma de ver la existencia.

Nos encontramos ante un texto dialogado, en la que ambos personajes dan sus puntos de vista, simultáneamente.
En la primera parte del diálogo ya distinguimos la diferencia entre las preferencias de ambos protagonistas y las visiones de los filósofos que mencionan: los franceses e ingleses buscan lo práctico, mientras que los alemanes tienen un concepto del conocimiento y la ciencia similar al de Andrés, que niega la oferta de su tío de leer obras de filósofos que "dan la impresión de carros pesados".


La segunda parte del diálogo está compuesta en su totalidad por un monólogo de Andrés, en el que muestra su concepto de la existencia. Habla de una dificultad para encontrar sentido a la existencia humana, y la estupidez de la vida, "sin emociones, sin accidentes,".

Comentario crítico:
El texto pertenece a la cuarta parte, "Inquisiciones", de la novela El árbol de la ciencia, escrita por el autor español Pío Baroja, siendo una de sus novelas más representativas si no la que más. Baroja perteneció a la Generación del 98, un grupo literario que surge en su país al cambiar de siglo y que se caracteriza por sus preocupaciones políticas y existenciales, acordes con la crisis del final de siglo.


El árbol de la ciencia narra la vida de su protagonista, Andrés Hurtado, desde que empieza la carrera de Medicina hasta su suicidio tras la muerte de su mujer y  su hijo. Esta estructurada en siete partes. Tras la cuarta parte, las tres últimas recogen sus experiencias como médico y su matrimonio con Lulú, así como la muerte de la misma, de su hijo y de él mismo.


Baroja, desde una perspectiva crítica, muestra la realidad española del momento: pobreza, atraso en la ciencia, desigualdad social y un mundo egoísta e individualista, que sólo mira por sus propios intereses. La visión del protagonista es una totalmente pesimista, tanto de su vida propia como de la existencia humana en general, ya que no le encuentra explicación a los sucesos que le ocurren, tachando a la misma de “estúpida, sin emociones, sin accidentes”.


Para Andrés no existe un propósito que oriente su vida, ni encuentra una determinada dirección en la que encaminarla. A lo largo del fragmento se hace preguntas, tales como “¿Qué se hace con la vida? ¿Qué dirección se le da?”. Todas le llevan a un estado de angustia existencial en el que se cuestiona una y otra vez este sentido a la existencia.


Considero el cuestionarse el porqué de todo un sentimiento inevitablemente humano; casi con seguridad cada persona se ha hecho la pregunta al menos una vez. Esto nos lleva a pensar qué sería de nosotros si no la tuviéramos, y qué ocurrirá cuando termine: ¿hay algo después? ¿Permanecerán nuestras almas?. Preguntas a las que es difícil encontrar respuesta, y por ello tendemos a dotar de un sentido propio todo aquello a lo que no encontramos solución. Algo similar a lo que hicieron los primeros filósofos con los fenómenos naturales, para los que crearon historias llamadas mitos, para justificarlos, ya que no sabían por qué llovía o por qué salía el sol.


Como conclusión, es posible sentirse identificado con la pesimista versión de un ‘’todo’’ de Andrés Hurtado, que según transcurre la novela seguirá aumentando, llevándolo al suicidio. El ser humano posee la capacidad de la curiosidad, llevándolo a querer saber siempre más de lo que posee, para sentirse superior en conocimiento y explicar razonadamente aquello que no comprende.